Artículo remitido por Paula Matas
Malta es una isla ubicada en medio del Mediterráneo, muy cerca de Sicilia y en una situación estratégica para las conexiones con toda Europa Oriental.
Un lugar repleto de riqueza cultural y una historia tan antigua como reciente. Pocos sitios en el mundo han visto pasar por sus tierras culturas tan diversas y tantas luchas de grandes potencias mundiales por la soberanía de la isla.
Los primeros pobladores de Malta procedían de Sicilia y llegaron para asentarse en esas tierras en torno al 5200 a.C. Los sicanos vivían de la pesca y la agricultura, habitando cavernas y casas sencillas. Permanecieron en Malta durante 3500 a.C. y son los responsables de la construcción de algunas de las estructuras arquitectónicas religiosas más antiguas de Malta, templos megalíticos que actualmente se pueden en contra en la isla de Gozo, en Hagar Qim y en Mnadjra. Aunque también se han encontrado vestigios de esa época, en cerámica, que pueden haber sido usado sólo por otros pueblos y permiten pensar que no fueron los únicos pobladores de la isla por aquél entonces.
Alrededor del año 1000 a.C. los fenicios tomaron la isla, incentivados por la ubicación estratégica de Malta, ideal para el buen funcionamiento de sus actividades comerciales en el Mediterráneo Occidental. La isla se convirtió en la base de sus actividades comerciales hasta el 700 a.C. cuando los griegos tomaron posesión y se instalaron cerca de la actual capital maltesa: “Valletta”. Luego las islas pasaron a ser ocupadas por Cartago en el 400 a. C., y después por Roma en torno al 218 a.C. Durante el periodo romano, Malta formaba parte de la provincia de Sicilia. Hasta estos días se pueden ver importantes marcas del paso de los romanos por la isla, lo que da cuenta de la fuerte relación que Malta supo mantener a través de los años con dicho pueblo.
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| Vista de Malta |
Seguidamente, en el 870 d.C, la isla sufrió un breve dominio bizantino que explica la desaparición de la mayor parte de las reliquias del imperio romano y lo que dejó además una gran marca en la cultura maltesa. Loa árabes cambiaron por completo los hábitos romanos de la isla y definieron nuevos parámetros en lo que refiere al modo de vida de sus habitantes en todos los niveles, principalmente en lo que refiere al lenguaje, insertando fuertes influencias árabes que se consolidaron y forman parte de la lengua maltesa moderna.
A partir del 1090, los normandos de Sicilia tomaron la isla y entonces Malta pasó nuevamente a ser territorio cristiano. En ese momento de la historia es en el que nace la nobleza maltesa, proveniente de Italia y aún persiste en la actualidad cuenta con 32 títulos, de los que el de los Barones de Djar il Bniet y Buqana, es el más antiguo. Luego, en 1282, la Corona de Aragón pasó a tener dominio de la isla.
Bajo el control español, la isla fue arrendada a los Caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén (o los Caballeros Hospitalarios) en 1530, dado que tras haber sido expulsados de Rodas (y luego de haber perdido la batalla por el dominio cristiano en Jerusalén), los caballeros de la orden acordaron con el Rey Carlos I de España, que Malta sería la nueva sede de la orden, por la módica renta anual de “un halcón maltés”. Entonces nació la “Orden de Malta” que permaneció con el control de la isla hasta la llegada de Napoleón en 1798 cuando tomó la isla en su camino hacia Egipto.
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| Malta |
El período del corto dominio francés fue una época triste para la isla, dado que sufrió la destrucción de muchos de sus grande monumentos y un uso despreocupado de sus bienes.
En 1800, Malta pasa a ser tomada bajo el dominio inglés y es puesta bajo su “protección”, esto se formaliza en 1814 con el Tratado de París que permanece vigente hasta el 21 de Septiembre de 1864, cuando Malta declara su independencia. Los ingleses no abandonan el dominio efectivo de la isla hasta el 31 de Marzo de 1974, fecha en la que Malta pasa a ser considerada República independiente en el Commonwealth y pasa a tener un presidente propio, como jefe de estado. Desde entonces se incorporó a la Unión Europea en el 2004 y es parte de la “zona euro” desde el 2008.
Malta es un país pequeño colmado de riquezas dignas de visitar y disfrutar. Por lo que es cada vez más un destino elegido por personas de todas las edades para estudiar idiomas en el extranjero, especialmente para desarrollar los conocimientos del inglés por los jóvenes europeos, que muchas veces durante el invierno, prefieren las clases allí, a los cursos ingles Canada. Si estás pensando en viajar a estudiar, incluye a Malta entre tus posibilidades, descubre todo lo que aún puedes palpar de su rica historia, de las distintas culturas que pasaron por la isla y que aún viven en sus habitantes materializadas en el idioma, gastronomía, celebraciones, edificios y costumbres de toda clase. Conoce Malta y visítala, de seguro no te arrepentirás.
Autora: Paula Matas
14:48
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1 comentarios:
Definitivamente Malta es un sitio increíble para visitar, aprender y disfrutar! :D
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